Friday, June 15, 2007

58. top 5

Con el fin de abordar el tema sugerido por Topcomm de hacer una selección de las normas que mas contribuyeron al desarrollo de las TIC en América Latina, consideré conveniente mirar algunas cifras para relacionarlas con las normas que impulsaron ese crecimiento. La primera reflexión que hago es que, en general, las metas logradas no son consecuencia inmediata de la regulación, entendida como la actividad administrativa que corresponde a la función de intervención económica, sino de un proceso más profundo de cambio que se inicia con la privatización y apertura a la competencia del sector.

En ese orden, puede decirse que la primera regla exitosa fue la privatización de los monopolios, aún cuando en la mayoría de los casos, el afán de atraer inversionistas hizo que muchos procesos fueran deficientemente diseñados, cediendo el Estado competencias como la regulación de precios (tarifas). Por lo anterior, es posible que el mejor proceso de privatización haya sido el brasileño, mediante la desagregación de negocios y el operador espejo, aún cuando algunos creen que Brasil fallo en este aspecto porque, a diferencia de México, no pudo consolidar un campeón nacional, cuando tenía las condiciones para hacerlo. Por mi parte, creo que al revisar los resultados del lado del consumidor, de los inversionistas y el Estado, existen mayores indicadores de una relación gana-gana para los cariocas, pero este sería un debate muy extenso.

Consistente con este argumento, también en nuestro país debe considerarse como una excelente decisión, la privatización parcial de TELECOM. Se resolvió el problema de la viabilidad de la empresa y se repartieron los riesgos que antes estaban completamente en cabeza del Estado, para no mencionar los beneficios derivados de la llegada de capital fresco, su estrategia comercial o su administración. Justo, también, hacer un reconocimiento a la forma como se resolvieron los conflictos de los contratos a riesgo compartido, como parte de un proceso integral de reestructuración de la empresa, que incrementó su valor antes de la capitalización.

Pero para aterrizar más el tema en el contexto de las decisiones regulatorias -no de las judiciales o de negocios-, es importante analizar el crecimiento de la telefonía móvil. Al respecto, considero que la regulación “activa” poco contribuyó a su crecimiento. En nuestro medio, salvo por las normas dictadas en materia de protección al consumidor, como la limitación a las cláusulas de permanencia mínima, afortunadamente la telefonía móvil fue un servicio poco intervenido. Incluso, intentos de regulación tarifaria, como el cambio de minutos a segundo, que pretendía convertirse en ley y afortunadamente desmontamos en la CRT, es una muestra de la miope visión de algunos y aún cuando en Colombia se supone que existe una oferta de los operadores con esa modalidad, es evidente que muy pocos, por no decir nadie, los que la utilizan. En otros países, en cambio, la norma si es obligatoria, pero la comparación de algunos indicadores, como la penetración o las tarifas, demuestran que no representa un beneficio real para los usuarios.

En tercer lugar, es necesario reflexionar sobre las acciones que se han previsto para incluir a nuestro continente en la Sociedad de la Información y el crecimiento de las conexiones a internet. Aún cuando puede sonar arcaico en medio del entusiasmo que tenemos por el crecimiento de la banda ancha, diría que una regulación que fue altamente efectiva en el crecimiento de internet en Colombia, fue la expedición de la norma sobre tarifa plana, que permitió un aumentó inmediato en tráfico, superior al 100%, como lo reconoció la CCIT en su momento. En cambio, respecto al crecimiento de la banda ancha hay que decir que la regulación no ha tenido que ver con la misma y que, además, falta una mirada hacia la población más pobre para que no se retarde más su incorporación a la Sociedad de la Información.

Por lo anterior, los avances logrados en las TIC durante las dos últimas décadas en el continente, se deben principalmente a que la libre empresa ha podido desplegar su iniciativa con relativo éxito, sin obstáculos considerables. Incluso, podría criticarse cierto grado de omisión en la regulación para atender las necesidades de los pobres pues, en general, las normas se orientan a estimular el mercado, ignorando las condiciones de la población que se encuentra por fuera de la oferta.

Hecha esta precisión, podría ahora sí hablarse de una regulación que subyace al crecimiento de las TIC. Al respecto, deben también diferenciarse las políticas públicas, por ejemplo, las consignadas en la Agenda de Conectividad; y los programas que de ellas se derivan, entre los cuales pueden mencionarse la creación de los fondos de servicio universal, los programas de tele-educación -los cuales miro con optimismo en Colombia-, u aplicaciones como gobierno electrónico, en el que también tenemos una destacada posición.
En el segundo grupo estaría la regulación propiamente dicha, es decir, la actividad de intervención de una agencia administrativa independiente, como ya la definimos. Dentro de la misma mencionaría, en primer lugar, las normas sobre interconexión. Al respecto, casi todos los países tienen un régimen claro, pero la diferencia estaría dada por la efectividad del mismo, principalmente por el tiempo de solución de los conflictos y por el nivel de competencia que se alcanza como consecuencia de ello. En este campo, Colombia tiene un nivel alto de aceptación de la regulación por parte de los operadores, por razones que ya he explicado. Así mismo, nuestra regulación muestra avances importantes, como la interconexión indirecta y los cargos por capacidad, en los que podemos además afirmar que fuimos pioneros y no seguidores de normativas foráneas.

También debe mencionarse la regulación de los precios de interconexión, medida que ha sido adoptada en la mayoría de los países, por lo que no representa en sí misma un tema novedoso, pero demuestra la necesidad de mantener un regulador fuerte que pueda imponer estas decisiones por encima de intereses particulares y la importancia de mantener información completa y confiable para efectos de asegurar condiciones equitativas de competencia y políticas de inclusión de la mayor proporción posible de la población en todo momento.

En ese sentido, el otro tema importante de los reguladores son las tarifas. Sobre el mismo, puede decirse que es un aspecto que no ha sido objeto de decisiones populistas, a pesar de la sensibilidad que tiene, salvo por controvertido factor de productividad que se utilizó en Perú. Por el contrario, podría acusarse a los reguladores de falta de voluntad en algunos casos (captura) y de ausencia de instrumentos en otros. Vuelvo otra vez a mencionar a Colombia como un caso particular en este aspecto, por dos razones: 1) Porque el país estableció las tarifas a partir de un modelo de costos incrementales de largo plazo, debidamente validado con las empresas, cuando el resto del continente teóricamente aceptaba la metodología pero no la aplicaba, además de incluir el nivel de satisfacción del usuario como un componente del precio; 2) Por el nuevo esquema tarifario, que resulta avanzado dentro del contexto aún cuando mantengo dudas sobre su aplicación y control, pues finalmente la medida debía dictarse para beneficio de los usuarios, no de las empresas.

En conclusión, la regulación es más o menos común a todos los países y las prioridades similares, al punto que puede acogerse una tesis como verdadera porque muchos la afirman. Debe también reconocerse que Colombia es uno de los que más se ha aventurado con nuevos esquemas, como la tarifa plana, los cargos por capacidad, los planes tarifarios para telefonía fija, incluso, la aplicación del TELRIC, pero sobre todo se destaca por la confiabilidad de la regulación, un activo que solo tiene valor cuando ningún agente pretende apropiarse del mismo, por lo que la regulación buena y que encabeza la lista de las mejores es la que resulta efectiva, es decir, “no importa como se llama el gato, siempre que cace ratones”.

Un análisis más detallado de la contribución de la regulación al crecimiento de las TIC, conénfasis en los servicios móviles puede verse en: http://www.dirsi.net/espanol/content/view/137/71/