44. TLC 4
Nuevamente el presidente Uribe ha cumplido con el país, esta vez trasladándose a los Estados Unidos para poner el hombro en la negociación del TLC, asumiendo un papel sin precedentes similares. Veo en ese esfuerzo un movimiento elíptico, que comienza cuando el propio presidente se sentó detrás del computador para salvar a EMCALI de su liquidación. Como en aquella ocasión, ahora algunos se atreven a criticar su actuación (Carlos Castillo, El Tiempo, domingo, 12 de febrero de 2006). Los argumentos siempre han sido vacuos. Esa vez, se dijo que el presidente se había bajado de su posición, mientras que muchos vimos un gesto de determinación para salvar un patrimonio de los caleños, que era importante no solo por el monto de los recursos públicos involucrados, sino por sus implicaciones sociales, la competitividad de la ciudad y el orden público, aspectos que muchas veces son ignorados al analizar estos temas, como lo explique en una de mis columnas sobre el TLC (it´s not the economy, simple). Ahora se dice que es una actitud prepotente. Cómo podemos entender como prepotente “ponerse la camiseta” y dar la pelea con un enorme esfuerzo diplomático que incluye una reunión con el presidente Bush, además de las opiniones a favor de un trato más considerado para Colombia por parte de congresistas y prestigiosos diarios de ese país. ¿A caso el tema no es lo suficientemente importante para que sea concluido por el propio presidente?
Comentario aparte merece el capítulo de telecomunicaciones. Si la tarea del equipo encargado era evitar que prosperara la idea de permitir la prestación de servicios sin presencia comercial, tuvieron éxito, pero que el ministerio proclame como un triunfo otros temas como incluir a los celulares en el tratado, es una necedad evidente para todos, pues en realidad en este aspecto nada cambio. En cuanto a la privatización de la empresa nacional de telecomunicaciones también la presentación es confusa porque… al fin ¿en qué quedamos? ¿queremos o no queremos privatizar la empresa?
En cambio, creo que se falló en aspectos como comprometer a los Estados Unidos en acciones efectivas para evitar el call back y la terminación de tráfico por operadores no establecidos. Igualmente, se hubiera podido buscar mayor apoyo a la región en relación con los costos que debemos pagar por el uso de infraestructura para internet. Así que felicitaciones a los negociadores por rechazar la pretensión de permitir la prestación de servicios sin presencia comercial…y punto.
Artículos relacionados con el tema: TLC 1, TLC 2 y TLC 3, it´s not the economy, simple, que pueden consultarse en www.dussan.blogspot.com
