Tuesday, April 04, 2006

47. impuestos

Nuevamente se propuso una reforma tributaria que extienda el cobro del IVA a todos los bienes y servicios incluyendo los que hacen parte de la canasta familiar y con el fin de aplicar un criterio distributivo, se propone que se devuelva a la población más pobre lo que hayan pagado. La propuesta la hizo Carrasquilla cuando se posesionó como ministro y el Presidente le dijo que no. Ahora, con el apoyo de Fedesarrollo, el ministro vuelve insistir y el Presidente le ha vuelto a decir que no.

Muchos dicen que es necesaria una “reforma integral” para evitar las reformas parciales que cada año se presentan, expresión que no tiene ningún contenido, una perogrullada. Otros insisten en la teoría del “sacrificio para crecer”, la cual ha sido totalmente revaluada en el mundo y cuya aplicación en Colombia sería peligrosísima.

En cambio, el Presidente ha propuesto que se cobre un nuevo impuesto de guerra. Inmediatamente muchos aprovecharon para criticarlo pero, en general, los empresarios tomaron una posición cautelosa. De hecho, probablemente, los “cacaos” respalden totalmente al Presidente porque ellos han dicho que están dispuestos a mucho más para que el país alcance la paz. También la apoyaron FEDEGAN y otros gremios. La noticia es vieja y se produjo al comienzo de este gobierno[1].

Simplificando: la fórmula del Presidente, que viene aplicando con buenos resultados, consiste en ampliar la base tributaria, pero no con impuestos indirectos como el IVA. Este debería reducirse porque es recesivo, al igual que el 4 x 1000 a las transacciones bancarias. Por otra parte, debe mejorarse el recaudo, como se ha venido haciendo desde hace varios años, acompañado de un esfuerzo del gobierno para reducir los gastos.

También puede pensarse en una reducción del impuesto a la renta, aunque para atender algunos compromisos, como la salud, el Presidente propuso que a cambio se aumenten las contribuciones para la seguridad social.

En fin, al solicitar una nueva contribución para la paz, el Presidente simplemente ha pasado una cuenta de cobro, que seguramente será aprobada en la primera legislatura del nuevo Congreso.

Sin embargo, como este magazín es sobre telecomunicaciones, podrían aplicarse algunas de esas enseñanzas al régimen fiscal del sector, según el siguiente análisis:

1. La principal razón para que exista una brecha digital es que algunos pueden pagar el servicio y otros no tienen como pagarlo. Es simple, no hay que buscar más razones para diagnosticar el problema.

2. Los subsidios son más eficientes cuando se entregan directamente a las personas que los necesitan. Tatcher decía que era necesario “identificar al necesitado”, de manera que el subsidio debe entregarse a la persona que realmente lo requiere. Ya lo había dicho: el Estado tiene el deber de garantizar no solo la conexión sino que las personas puedan disfrutar del servicio a un precio asequible, de acuerdo con su capacidad de pago (2. servicio universal y 4. subsidios en www.dussan.blogspot. com). Lamentablemente, cada vez más son las personas de los estratos 1 y 2 que devuelven las líneas, mientras los subsidios disminuyen.

3. Los recursos públicos no deben utilizarse para financiar proyectos que pueden ser ejecutados por el sector privado. Generalmente esas inversiones se traducen en una desviación de recursos hacia las personas que no necesitan la ayuda. Así, por ejemplo, pensar en montar un “backbone” con recursos públicos, supuestamente para reducir los costos de acceso, es una tremenda equivocación porque se beneficia principalmente a quienes pueden pagar el acceso al servicio.

Por lo tanto, algunas de las acciones que pueden ejecutarse para que el sector crezca y mejore la atención de las necesidades podrían ser: 1) Disminuir el IVA a la telefonía móvil y demás servicios gravados; 2) Reducir el monto de las contribuciones al Fondo de Comunicaciones, incluyendo los derechos por uso del espectro, que pueden sustituirse por obligaciones de servicio universal o confiar en la dinámica del mercado; 3) Asegurar los recursos necesarios para que los usuarios de menores ingresos puedan tener acceso a las TIC.

En ese orden de ideas, es preocupante que se insista en eliminar los subsidios con la peregrina afirmación de que el esquema no es sostenible. Al contrario, las cuentas cierran pero si en gracia de discusión no fuera así, debe hacerse un esfuerzo para que cierren, por ejemplo: ¿por qué no pensar en una solución alternativa, como entregar a las empresas que prestan el servicio en los municipios con menor ingreso per capita ese dinero para subsidiar a sus usuarios?

A mi modo de ver, la mejor política de servicio universal consiste en estimular la demanda.

Corolario: los problemas que enfrenta la telefonía fija son universales y no tienen que ver con la contribución que pagan los estratos 5 y 6, pero también es seguro que el ARPU de los estratos contribuyentes ha aumentado.

[1] Antes de publicar este artículo, algunos ya expresaron su respaldo.

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