38. Tercera OLA
La irrupción de TELMEX en Colombia, produjo un sunami entre los operadores tradicionales del país, que trajo una cantidad de opiniones sobre el futuro de nuestras empresas. Así, el editorial en internet de EL TIEMPO propone la venta urgente de OLA, pero nos confunde con su crítica a las ventas que en su momento hicieron los socios públicos de COMCEL. Al fin, no sabemos si es mala la presencia de capitales públicos en el sector o si son malas las decisiones de vender, pero debemos recordar que no solo vendió la ETB, TELECOM y EPM, por mencionar algunas de las compañías que tenían participación en la red A de telefonía móvil celular, sino que también vendió Bavaria, Sarmiento, BellCanada y, más recientemente, Bellsouth, sobre quienes difícilmente podríamos decir que no saben hacer negocios.
También hay que decir que ETB y EPM debían invertir en el negocio de la telefonía móvil si querían seguir existiendo, independientemente de la composición de su capital. Por eso, si la ETB está mostrando unos resultados… (como decirlo sin que me denuncien) no tan buenos, es porque le ocurre lo mismo que a British Telecom y a todas las empresas que no están en el negocio de móviles y es que la telefonía fija está decreciendo. Todos lo saben y lo repiten, aquí y afuera, y en Bogotá ya se vio por el tamaño del mercado (Sobre las tendencias de la industria puede verse la presentación del mismo nombre en http://www.dussan.net/).
Para invertir esta tendencia hay que ofrecer paquetes de servicios, banda ancha a bajos precios, además de abrir líneas de negocios que estas empresas aún no han visto y que requieren cambios tan arriesgados que parecen cosa de locos. Al fin y al cabo, cuando ORBITEL dijo que iba a ofrecer servicios VoIP, casi al tiempo que BT y un poco antes que AT&T, algunos dijeron que se estaba disparando en un pie, pero los que llegaron cojeando fueron otros.
Por eso, es curioso que ETB y EPM, teniendo la empresa no incluyan en sus paquetes una oferta de minutos a móviles de OLA, ni OLA, aprovechando las fortalezas de sus propietarios, tenga una mejor oferta de larga distancia, una prueba más de que las diferencias entre ellos entraban las posibilidades de todos.
De hecho, la respuesta del Alcalde y el gerente de la ETB a las declaraciones del Presidente Uribe en Medellín prueban lo anterior y son desproporcionadas, pues es difícil imaginar un complot contra Bogotá que requiere, además del negocio de TELECOM, la aprobación de una enredada escisión de EPM, mediante un acuerdo en blanco para que la nueva empresa sea adquirida por TELMEX, en contra del mismo proyecto presentado, para dejar a la empresa de Bogotá totalmente sola en medio de los tiburones.
Esa suma de eventos resulta tan difícil de aceptar que termina siendo preocupante la falta de claridad de nuestros dirigentes o, mejor, su afán de fijar posiciones, como si se tratara de una campaña política…
Por lo tanto, la empresa pública que tiene futuro es OLA, aún cuando sea conveniente, no indispensable, buscarle un socio estratégico porque, contrario a lo que dicen los expertos, no se necesita tener el tamaño de Telefónica o TELMEX para obtener buenos resultados. De por sí, el mercado es tan grande que cualquier operador puede encontrar nichos muy buenos. Si no fuera así, no se hubiera derrumbado el mito de los monopolios naturales y no estaría sucediendo lo que está sucediendo hoy en día. (Recuérdese mi artículo OLA vs ORBITEL, mayo de 2004; y TELECOM, septiembre de 2004).
